Hace tiempo que no escribo nada. Mitad por pereza, mitad por falta de tiempo, y la otra mitad porque las cosas que quiero contar no son para poner en público. Me estoy volviendo protector de la intimidad de mis niños, sin que la mía propia llegue a importarme demasiado. Estoy ansioso por ver si Diáspora me da lo que yo quiero (a ver si se pone a funcionar de una vez), y si no, me voy a montar mi propio chiringuito en casa.
Creo que pase lo que pase, los próximos artículos de este blog tendrán tonillo de despedida. Después de casi seis años ya ha cumplido su función, y se me está quedando corto. Escribir y poner fotos se hace un poco rollo. Es hora de inventar algo nuevo.
Pero os tengo que contar algo que me tiene en vilo. Iago dijo hace unas semanas que había que ir a buscar al Auw Ahkún, y todavía no lo hemos encontrado.
Un domingo por la mañana le pregunté a Iago "¿quieres ir a la calle?", y me contestó: "sí, buscar al Auw Ahkún". Pero no lo vimos en todo el camino al zoo. Pasados unos días me dijo "Auw Ahkún abajo", así que lo agarré en brazos y bajamos corriendo al portal a ver si lo encontrábamos. Pero no había nadie, la calle estaba completamente desierta, iluminada por un sol radiante. "¿Dónde está?", le pregunté, y Iago señaló a la esquina y dijo: "vamos a buscarlo". Pero teníamos que volver a casa, que hacía mucho frío y estábamos sin abrigo: lo dejamos ir.
No tengo ni idea de lo que es.
Días después, subiendo las escaleras, me dio otra pista: "canción del Auw Ahkún", y luego "Auw Ahkún música". Le pedí que cantase la canción del Auw Ahkún a ver si me daba alguna idea, pero me miró en silencio, pensativo y boquiabierto, y no dijo nada más al respecto.
Otro día le pregunté si el Auw Ahkún era un acordeón (le gustan todos los instrumentos, y hay un acordeonista en la puerta del zoo que vemos a menudo y que Iago se para a escuchar largo rato). Dijo que sí, que "Auw Ahkún acaión, Auw Ahkún música". Pero no creo que sea lo mismo. Pronuncia las dos cosas de manera claramente distinta.
He preguntado a todos los que cuidan de él (a las seños de la guardería, a Britt, al tío Gé) pero nadie sabe nada. Aún no he hablado con Jazmina, pero lo que Iago pronuncia no me suena a chileno, sino más bien a inca-peruano.
Hoy Mara estaba poniendo una copia de las llaves del trastero en el llavero que dejamos para uso de quien venga por casa, y Iago las señaló con su brazo estirado y dijo "sleutels Auw Ahkún". A su madre le habla en neerlandés, 'sleutels' son llaves. Así que esas son las llaves del Auw Ahkún, o para entrar en el Auw Ahkún, quién sabe. Mi desconcierto aumenta cada día.
Mara me contó este último episodio durante la cena y, al oírlo, Iago exclamó, casi gritando: "¡Auw Ahkún cañía!".
Me vuelve loco. "¿En el balcón hay una cañería?" (con las heladas de diciembre la cañería del balcón se transformó en un dragón de hielo, y se la enseñé a Iago, que se quedó encantado. Pero de eso hace mes y medio, y él sabe distinguir muy bien el balcón de la calle. Lo mío era un intento de tirarle de la lengua de cualquier forma, a ver si soltaba prenda). "¡No! Cañía cañía cañía, auw auw auw... ¡Ahkún! ¡Ja ja ja ja!" Y se parte de la risa.
Y eso es todo lo que sé. El día que lo encuentre, intentaré hacerle una foto.
Mara ha salido esta noche y los niños duermen. Loïc se despertará dentro de poco para tomar su biberón. Yo me voy a ver un Big Bang Theory, a tocar el piano un rato, y después a la cama a escuchar a Ahmad Jamal y a la Niña de los Peines. Spotify es maravilloso. ¡Buen fin de semana a todos!
2011/01/21
Auw Ahkún
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