2007/12/11

Sinterklaas

San Nicolás ya estaba de vuelta en España, donde vive todo el año, pero nosotros lo celebramos en su ausencia el pasado sábado con una cena de cocina colectiva, cerveza y vino, y un amigo invisible.

Para los que no lo sepan, Sinterklaas llega aquí un sábado de mediados de noviembre desde Madrid, donde vive todo el año y a donde se lleva a los niños cuando son malos. Llega a los Países Bajos en un barco de vapor (sí, desde Madrid, surcando el Manzanares), con un caballo blanco y acompañado de varios ayudantes llamados todos ellos Zwarte Piet ("Pedrito el Negro"). Seguramente es el mismo Piet, desdoblado en múltiples encarnaciones, y dicen que aunque parezca negro no lo es, porque no se vayan a pesar que es un esclavo o algo así. Es un ayudante blanco, teñido de hollín de bajar por las chimeneas. Así, si es un blanco pintado, ya no es denigrante, ustedes entenderán. Los niños, se imaginan, asumen estos argumentos con condescendiente indiferencia.

La cosa es que el Santo atraca en Amsterdam, tras la Estación Central, y la llegada y la cabalgata consecuente son retrasmitidas por televisión con gran ceremonia. Se pasa aquí unos días, deja regalitos ocasionales a los niños buenos que ponen su zapato bajo la chimenea (en su defecto, caso frecuente, vale al lado del radiador) con una zanahoria para el caballo (esto sin día fijo, según le dé), y se va el cinco de diciembre de vuelta a los Madriles paliando la penita en que nos sume con una última noche de grandes regalos. El amigo invisible se encarga de darnos nuestro regalo, que viene envuelto en una "surprise". Es el envoltorio manufacturado y el poema satírico que lo acompaña lo que más importa, ambos sumamente personalizados. Es lo que más trabajo da, también. Y es lo que nos pone creativos al menos una vez al año. Dankje Sinterklaasje!

Mark recibió de Mara una langosta para recordarle la dolorosa que le clavaron, ingenuo, en el Alameda por una mariscadita, acompañado de Andrés y Meintje. Rogier recibió de mí un pulpo para animarlo a vencer sus repulsas gastronómicas. A mí el Santo Niels me dejó una cunita para churumbeles, y Mara recibió de Monique un churumbel directamente, al que tuvo que cambiar el pañal y luego descabezar si quería encontrar su regalito.







Al final de la noche, como para incitarnos a sacar el champán, Rogier y Marjolein nos dieron una buena noticia: él le propuso matrimonio a ella cuando estaban sobre el Empire State hace unas semanas, (y ella, de ahí que la noticia sea buena, aceptó) así que tendremos otra boda pronto. En la última foto las chicas escuchan absortas los detalles de Marjolein.

Más fotos:

Sinterklaas 2007

2007/12/07

Del baúl



Ordenando el baúl de los recuerdos me topo con cosas curiosas.

2007/12/02

Cumple de Mara

Llevamos todo el fin de semana celebrando el cumpleaños de Marije. Como debe ser, grandes festejos. El viernes nos fuimos a cenar ella y yo al KleinJansen, el sábado a Bussum con sus abuelos a tomar los tradicionales mejillones, y hoy domingo nos hemos levantado temprano para preparar el brunch de cumpleaños, que también empieza a ser tradicional y muy celebrado. Hemos sido dieciocho personas en casa, así que hemos tenido que usar mi mesa de trabajo como supletoria y apretarnos todos mucho, pero lo hemos pasado estupendamente.















El sofá nuevo, tan grande él, se ha portado como un campeón y ha permitido una sobremesa generosa. A Mara le han regalado un montón de flores y otras cosas chulas. La hija de Michailja y Gideon, Vita Sofia, ha sido presentada formalmente al grupo, y nos ha alucinado a todos con sus ojazos que abre sorprendida ante las sutilezas del mundo.

Ya sabéis, para el que quiera: el año que viene, algún domingo cercano al dos de diciembre, repetiremos, y donde caben dieciocho caben veinte o más.

Ahora vamos a cenar y a ver un episodio de Cold Feet.