2008/06/15

Paramnesia

El fin de semana pasado fui a Galicia sin avisar a mis padres, como ya dije. Yo fui en coche hasta Bugallido a la hora de comer con María, Alberto y Pablo, pero me bajé antes de llegar a la casa para dejar que entrasen ellos primeros, llamar a mi madre por teléfono haciéndola creer que llamaba desde Amsterdam para saludar a la concurrencia, y aparecer delante de ella en medio de la conversación. La sorpresa fue morrocotura, y la comida resultó estupenda. Pero lo raro de veras sucedió antes.

Hace muy buen tiempo: mucho sol, y un calorcillo moderado. Llegamos en el coche hablando animados, tomamos la curva en la Santa, me bajo a cien metros de casa, y le digo a María que me fumaré un pitillo para darles tiempo a llegar y saludar. El coche se lleva la conversación y allí me quedo haciendo tiempo, justo delante de la casa de unos vecinos con la que soñé una vez estando en Madagascar. Es mediodía y apenas hay sombras, no se ve a nadie, apenas hay ruidos, parece que estuviese solo en el mundo, pasan los minutos. Y entonces los mecanismos de la memoria se disparan, y mi sueño de entonces me envuelve y lo revivo, y no sé si es un déjà vu o un déjà vécu, pero es como si estuviese releyendo mi diario de viaje...

Morondava, Madagascar. Viernes 3 de agosto, 2007.

Hoy he soñado que iba a visitar a mis padres a Bugallido. No estaban en su casa, sino en la de un vecino que pasaba un tiempo afuera, y así tenían más espacio para una extraña reunión familiar. Yo sabía que dentro de la casa estaban también algunos tíos míos, pero no vi a nadie. Cuando me acercaba al cercado mi padre salió al jardín. "Buenos días", saludé. Yo iba vestido sólo con el traje de baño, y tenía aún el pelo medio húmedo, quizá difícil de reconocer. "Buenos días, ¿y tú quién eres?". "De tus hijos, el mayor", contesté acercándome más. "¿Y cómo has llegado hasta aquí, así sin gafas?". Entré en el jardín. "Incluso sin gafas veo lo suficiente como para caminar y no tropezar", dije esquivando algunos pedruscos que asomaban entre la hierba. "¿Y así no podrías ir a Canarias?". "No, sin gafas sí que no puedo conducir". Llegué hasta él, y mientras me abrazaba, preguntó: "Y en todos tus viajes por el mundo ¿encuentras algún consuelo?" Le besé, y respondí, queriendo dar una impresión optimista: "más o menos". Mi visión se enturbió entonces por culpa de unas lágrimas que afloraban, y me desperté. Lloraba mucho, quizá por la alergia.

2008/06/11

Santiago

Ya parezco Álex, viajando tanto...

En mi gira mundial estuve en Santiago el fin de semana pasado para asistir a una reunión de antiguos compañeros del colegio, sorprender a mis padres apareciendo a comer sin avisar, y visitar a Candela Hawkins Rey, dulce criatura.

Les pongo algunas fotos para abrir el apetito, y el resto en los álbumes del final. No tengo fotos con Llopis, al que también vi la primera noche, porque aunque no se lo crean no llevo la cámara constantemente conmigo.







Candela en Santiago


La Salle 1993-2008

2008/06/05

Paris y Davos

Llevo un mesecito que no paro. Tras la vuelta de California nos fuimos un fin de semana a París a encontrarnos con mis padres (no me digan que, como punto intermedio, no tiene glamour), que total la tenemos a cuatro horas de tren. Y en cuanto regresé me tuve que ir pitando a un congreso en medio de los Alpes suizos, porque los biólogos no serán tan lujosos como los médicos en eso de organizar congresos, pero tampoco se lo montan mal.

París un encanto, pero cuando se cumplían exactamente cuarenta años de aquel dichoso verano daba un poquillo de pena verla tan turística. Aun así, como le dije a uno al que eché mucho de menos allí, todavía transpira pasión, y tiene rinconcitos entrañables. Y ahora hasta es relajado verse el Louvre y d'Orsay, porque empiezan a organizar bien las colas. Empiezan.





Lo pasamos divinamente, y fue un gustazo poder cenar rico en cualquier sitio sin tener que buscar cosas raras, ver esos vibrantes y arrebatadores museos, pasear el barrio latino, ir al Moulin Rouge y bajarnos dos botellas de champán, y compartir todo eso los cuatro juntos. (Aunque Mara no bebía).

Davos, por el contrario, está un poco sosa en esta época del año. Imagino que en invierno, con la estación de esquí funcionando a tope, será insoportable, pero es que ahora teníamos dificultades hasta para encontrar unas cervezas. Así que nos refugiamos una noche en el espléndido salón de billar del hotel Sheraton donde se alojaban algunos de los congresistas.

Quizá les suene el sitio. En ese hotel había fotos de famosillos que se dejan caer cada año para las reuniones del World Economic Forum, que yo no conocía de nada y que seguramente sirve para lo mismo. No me sonaba Davos y el WEF apenas, pero me sentí muy orgulloso al poder reconocer en unas de las fotos a Angelina Jolie y a Richard Gere. Bill Gates era más fácil.

Si me oyesen mis estupendas profes de literatura me daban así. Tardé en darme cuenta de que ahí en Davos estaba la Montaña Mágica de Mann. Mi infalible perspicacia me hizo caer en la cuenta cuando vi tres ejemplares en el vestíbulo del hotel donde hicimos la cena de gala. Que de gala, nada, pero bien que lo pasamos en tremendo contexto.

En todo caso el congreso nuestro, que era a lo que iba (aunque la Montaña ha subido puestos en mi infinita lista de espera de lectura, vita brevis), resultó muy chulo, y es un orgullo poder decir que nuestros workshops eran los más solicitados por aplastante mayoría. Este ELMI (Iniciativa Europea para la Microscopía Óptica) es una cosa interesante, donde físicos y biólogos se juntan cada año para contarse unos a otros qué se puede hacer con microscopios, y cómo inventar otros nuevos. Además siempre me encuentro con gente muy maja, en especial un cierto grupito de reincidentes en estas y otras ocasiones que vamos haciendo piña y nos llevamos especialmente bien.





Os dejo aquí dos enlaces a los álbumes de fotos:

Paris, mayo 08


ELMI Davos


Por cierto, he decidido que la cara de foto estilo japonés es lo que más favorece, así con la sonrisa forzadísima y los dedos en uve. C'est chouette!

Lo natural

"Lo cierto es que, pese a quien pese, las fuentes del ordenamiento jurídico español son la ley, la costumbre y los principios generales del derecho, por ese orden. Sólo en los últimos hay sitio (si acaso, y en una visión algo anticuada) para la naturaleza, con mayúscula o minúscula, así que la lex naturalis pinta poco en los asuntos nuestros de cada día. Y la visión contrapuesta de que Leviatán (sea rey, dictador o asamblea legislativa) es quien concede los derechos se carga un buen pedazo de la descripción de cómo queremos que sean las cosas. Quizá no de cómo son, pues seguramente vivimos aún dominados por los poderosos de uno u otro lado, pero sí de cómo queremos que sean."

"La asamblea legislativa que queremos representa al pueblo por motivos de eficiencia y si no hay más remedio, pero es del pueblo y de las asociaciones e individuos que comprende de donde emana la justicia. Los derechos ni existen ni se conceden, sino que se conquistan, se crean, y luego se defienden con uñas y dientes. Y esto no tiene nada de artificial: es nuestra naturaleza."

Dualidad de la política