2008/07/30

Boda y visitas

Estos últimos diez días han sido bastante activos, a pesar del tiempo loco que quiere llover cuando sale el sol y que te mata de calor cuando el sol no brilla.

Todo empezó el viernes 18, con la boda de Anna, una prima de Mara que se casó con Marcello en Schellingwoude, un pueblito del norte Amsterdam ya engullido por la ciudad. Nos queda cerquita de casa, cruzando un puente en bicicleta, y allí vamos a veces a dar un paseo tranquilo. Porque eso sí, cuando Mara volvió de la pelu (en día de boda está prohibido decir "peluquería") y nos maqueamos lindamente, nos fuimos en bici con viento y riesgo de lluvia, muy osados, y Mara espléndida con su panza de siete meses.



La boda resultó estupenda, sencilla y alegre. No llovió nada, afortunadamente. Un par de anécdotas costumbristas para los guiris que nos visitan: los novios llegaron en barco, y los invitados los recibimos con banderitas. Tras la ceremonia, los invitados hacen cola para saludar a los novios (una pasada de organización) y luego dejan un sobre con tarjeta y contribución económica. Lo de hacer cola es la leche. Nadie grita. Ni "viva los novios" ni "que se besen" ni nada. Nadie. Nunca. La funcionaria que celebra la boda civil se conoce al dedillo (porque se lo ha estudiado) la vida y milagros de los contrayentes, testigos y familiares, e intenta hacer un discurso digno. Un par de amigos del novio, italianos, llegaron diez minutos tarde y los novios les esperaron a la puerta de la iglesia, que se alquila para estos eventos. En el atrio había un urinario. Al lado de la iglesia había un galpón donde comimos un bufete de lasañas y ensaladas. El café, delicioso, lo vino a servir otra empresa con una furgoneta. Nadie canta, nadie sigue gritando, nadie se mama hasta caerse de culo, meterle mano a las camareras o entrarle al novio. Las fotos están en este álbum:

Bruiloft Anna en Marcello


Al día siguiente vino Maite, conduciendo desde Nantes con su amiga Begoña. Se quedaron un par de días en que hicimos una visita turística a la ciudad en tiempo record. Casi no me dio tiempo ni a sacar fotos, y antes de que me diese cuenta ya se habían ido. Les agradezco enormemente la paliza de conducir 1800 km para visitarnos, me hizo una ilusión bárbara.





Ese mismo lunes por la noche llegó Llopis volando desde Barcelona (donde había tenido una cita con The Boss) y se quedó una semanita para alegrarme la vida. Mara se tomó el jueves libre para irse de excursión en bici con él, y yo el viernes para patear juntos la ciudad.



Estuvimos en una barbacoa con los amigos de Mara, y no pudimos dejar escapar la oportunidad de retratarnos todos juntos con Mark "Chorreras" Leegsma. Éste, sabiendo que Llopis nos acompañaría esa noche, se puso en su honor la emblemática camisa. Mi amigo se lo expresó claramente: "you are legend", le dijo más impresionado que después de ver a Springsteen.



Tengo que decirlo: Llopis anda en bici D.P.M., y encima estuvo inspiradísimo por Sastre. La tiene dominada: es capaz de saludar a todas las chavalas con una mano mientras maneja con la otra, es capaz de ir haciendo eses pequeñas, y de hacer sprints y salir lanzado, casi ganándome en las carreras cuando empieza con cien metros de ventaja. Además la encadena con mucha soltura cuando aparcamos, y la desencadena muy rápido también. Casi no hay quien le gane.



Esta es una vista al atardecer de Sint-Nicolaaskerk, en el centro de la ciudad, con la cámara de Maite, que tiene buenas lentes.



Probamos un montón de comiditas, algunos sitios nuevos también para mí que fueron un auténtico descubrimiento y pasan a engrosar mi lista de restaurantes recomendados. Y nos hemos hecho asiduos del De Druif, tan encantador con todos sus borrachos que ahora tienen prohibido fumar. Un sitio que deberían hacer monumento nacional o algo así.

No me da tiempo a contar mucho más, porque tanta actividad me ha dejado agotado y con poco tiempo para ultimar los detalles del inminente parto y postparto. Así que por hoy tengo que dejarles, confío que en salud y alegría. Tienen más fotos en este álbum:

Llopis en Amsterdam 2008


Muchos besos a todos, todos.

Lauretis

Para una de mis visitantes favoritas:



¡Con muchos besos!

2008/07/07

Breves

No tengo mucho tiempo, porque la vida pasa de largo en cuanto te descuidas mirando a la pantalla, así que tecleo esto a toda leche para dar señales de vida pero me voy enseguida a recoger la cocina, que es lo que debería estar haciendo.

Estuvimos en Terschelling, en el festival de Oerol, celebrando el cumpleaños de Monique con Anna e Yvonne. Dormimos en un camping porque de a tope que estaba la isla no había hoteles, pensiones ni bicis, así que le monté una camilla a mi embarazada esposa para que levitase sobre el suelo y no estuviese incómoda. Terschelling es una isla deliciosa, y el festival de Oerol la llena de música y teatro en todos sus rincones ("oerol" viene de "overal": "por todas partes"). Es una experiencia estupenda recorrerla en bici, creer que te estás perdiendo, y que aparezca en medio de la nada un escenario y unos cuantos bares. O caminar por una inmensa playa desierta y toparse con un restaurante donde ponen pollo al piri-piri y cantan fados. Por la noche, en un pueblito microscópico, los bares abarrotados: en uno de ellos, sentados en la calle ante una pantallita minúscula, "vimos perder a los holandeses a manos de los rusos" (esto último es un G.S.P.: guiño sincrónico pikipalero). Fue muy entrañable, a pesar de la decepción.



Estuve luego en Londres, en un congreso de la Royal Microscopy Society, que es muy estirada, que para eso es británica y Royal. Aún así logramos pasárnoslo bien. Tras tres días de congreso, otra jornada maratoniana dando un curso en el Cancer Research UK London Research Institute. Toma nombre breve. Acabé muertito, pero corté dos orejas.



Y por último, el domingo que España ganaba la copa esa, ustedes ya saben, estuvimos cenando en casa de Marta para celebrar su cumpleaños y conocer a su nueva hija, Tess, la hermanita de Lara. Después me junté a Nayeli y Rafa en Rembrandtplein para ver los últimos minutos del partido como excusa para tomarme una Guinness, pues traía el mono en el cuerpo desde Londres (allí, recluidos en los Docklands, sólo había eso y San Miguel para beber, ya me dirán qué habrían elegido ustedes sin dudarlo un instante).



Y las cosas nos van muy bien, como puede verse en la siguiente alegoría de la felicidad:



¡Besos a todos! Más fotos, en los álbumes:

Oerol 2008


Microscience 2008


Cumple Marta y Final Copa Europa