No tengo mucho tiempo, porque la vida pasa de largo en cuanto te descuidas mirando a la pantalla, así que tecleo esto a toda leche para dar señales de vida pero me voy enseguida a recoger la cocina, que es lo que debería estar haciendo.
Estuvimos en Terschelling, en el festival de Oerol, celebrando el cumpleaños de Monique con Anna e Yvonne. Dormimos en un camping porque de a tope que estaba la isla no había hoteles, pensiones ni bicis, así que le monté una camilla a mi embarazada esposa para que levitase sobre el suelo y no estuviese incómoda. Terschelling es una isla deliciosa, y el festival de Oerol la llena de música y teatro en todos sus rincones ("oerol" viene de "overal": "por todas partes"). Es una experiencia estupenda recorrerla en bici, creer que te estás perdiendo, y que aparezca en medio de la nada un escenario y unos cuantos bares. O caminar por una inmensa playa desierta y toparse con un restaurante donde ponen pollo al piri-piri y cantan fados. Por la noche, en un pueblito microscópico, los bares abarrotados: en uno de ellos, sentados en la calle ante una pantallita minúscula, "vimos perder a los holandeses a manos de los rusos" (esto último es un G.S.P.: guiño sincrónico pikipalero). Fue muy entrañable, a pesar de la decepción.

Estuve luego en Londres, en un congreso de la Royal Microscopy Society, que es muy estirada, que para eso es británica y Royal. Aún así logramos pasárnoslo bien. Tras tres días de congreso, otra jornada maratoniana dando un curso en el Cancer Research UK London Research Institute. Toma nombre breve. Acabé muertito, pero corté dos orejas.

Y por último, el domingo que España ganaba la copa esa, ustedes ya saben, estuvimos cenando en casa de Marta para celebrar su cumpleaños y conocer a su nueva hija, Tess, la hermanita de Lara. Después me junté a Nayeli y Rafa en Rembrandtplein para ver los últimos minutos del partido como excusa para tomarme una Guinness, pues traía el mono en el cuerpo desde Londres (allí, recluidos en los Docklands, sólo había eso y San Miguel para beber, ya me dirán qué habrían elegido ustedes sin dudarlo un instante).

Y las cosas nos van muy bien, como puede verse en la siguiente alegoría de la felicidad:

¡Besos a todos! Más fotos, en los álbumes:
1 opmerking:
Queridísimo José:
Bien sabes que existen puntos de asombrosa densidad soporífera que nos arrastran a llevar a cabo las tareas más tediosas que se puedan imaginar. Y lo nefasto no es su cometido, sino que se encuentran por doquier. Pero tú,hombre de fortuna, encuentras el momento para deleitarnos con tu vida. Gracias.
Veo que Mara está guapísima y fantástica.Mil besos para los tres.
Con muchísimo cariño.
Een reactie posten