


Me he comprado un piano electrónico. El modelo que pedí aún no ha llegado, y los tíos majos de la tienda me han enviado otro mientras tanto, para hacer la espera más llevadera. Así puedo ir practicando: esta semana que termina, además de volver al gimnasio tras un año de carencia total de actividad física reglada (de la otra ha habido algo), he empezado a ir a lecciones de piano con Irina, una pianista moldava que las da aquí al lado, bajo la estación de Muiderpoort. Pero el que más parece disfrutar del aparato es Iago...
Por ahora no les cuento mucho más, que me he bajado tres cuartos de botella de vino de Castilla y León y tengo que ir a dormirla. Pero no puedo dejar de mencionar con enorme ilusión que me ha llegado una postal de Llopis desde Malta, a donde ha llegado en un crucero por el Mediterráneo, y donde al parecer está disfrutando de sus renombrados whiskies. ¡Ja ja ja ja!
2009/09/04
Aparta Wolfgang, que voy
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2 opmerkingen:
Soy fan de todo tu post. Besos.
Jose, cómo me gustan las fotos de tu hijo...... se ve lo bien "encarrilao" que va. Temblad músicos, temblad. Un besazo de Inma desde Graná
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